TECKEL DE  FUENTEFRIA

 

 EL TECKEL EN LA CAZA

 

Si pensamos en una raza de perro que sea la más versátil que exista para la caza, ya sea para mayor o menor, esa es sin duda el teckel o también llamado dachshund (perro salchicha).

Hablamos de una raza completamente seleccionada para esta actividad, y especializada desde la antigüedad para la caza bajo tierra en el control de las poblaciones de depredadores como el zorro y tejón (hoy protegido), y sobre tierra para seguir, gracias a su extraordinario sentido del olfato, rastros de animales heridos, latir el nimio olor de una liebre, cobrar piezas abatidas, también en agua, y levantar multitud de piezas de caza avisándonos con su inconfundible latido.

El teckel reúne las virtudes de casi todos los perros de caza. Dependerá de las buenas manos de su dueño que, buen cazador, sabrá adiestrarle a tiempo y sazón para dar sobresaliente resultado.

 

Su reducido tamaño, junto al temperamento mesurado, su intrepidez y arrojo, y su extraordinario olfato, le convierten en un perro muy estimado en todos los hogares, y de mayor manera, por los cazadores.

Su dulce mirada conquistadora y facilidad para adaptarse a cualquier situación hace que sea un fiel amigo de compañía en nuestros hogares, y un verdadero compañero de caza en el campo.

 

Está concebido para la caza en cualquiera de sus tres diferentes tamaños (estándar, enano o miniatura y 'kaninchen') y de pelo (corto, largo y duro).

En la caza menor, el teckel se muestra inagotable detrás a los conejos entre el monte, recorriendo cada mata y recodo con su exquisito y fino olfato. Es extraordinario y digno de ver el trabajo que desempeña en zarzas, juncos y aguazales con vegetación espesa.

Es capaz de desencamar conejos y liebres prácticamente en su nariz, alertando con su inconfundible y sonoro latido al cazador. Como he dicho anteriormente, una búsqueda perseverante y cuidadosa por su desarrollado olfato, que nos llevará a levantar la pieza o a encontrarla una vez abatida.

 

Al igual que es muy notable la facilidad de esta raza para el cobro, incluso en agua, de palomas, perdices, patos, conejos, liebres, y una cascada de especies. A mí, en particular, me maravilla el cobro de patos en una charca, en puesto fijo, con el escenario lleno de juncos, retamas, jaras...

En la modalidad de caza mayor se destaca su capacidad a la hora de rastrear entre la maleza, espesura, aspereza o fragosidad del matorral o arbustos del monte, aunque su pequeño tamaño pudiese parecer desfavorable en un primer momento.

Pues no. Sus cortas patas hacen que el teckel posea gran facilidad para rastrear, con su naricilla pegada al terreno, cualquier animal que se haya, por infortunio, quedado herido (es fundamental no dejar animales heridos en el campo sin posibilidad de supervivencia).

 

Su peculiar forma de latir resulta emocionante a la hora de ir tras el rastro que nos lleva a la pieza herida o muerta. La osadía del teckel, en nada proporcionada con relación al tamaño de su cuerpo, le hace encararse como un gran guerrero a una res o un jabalí herido. Por ende, y por el peligro al que se exponen, es recomendable llevarlos atraillados en el momento de rastrear cualquier pieza herida.

Si nos vamos de montería, no podemos escoger un mejor compañero, por sus finísimos vientos y la vigilia ante cualquier ruido que aparezca. Y si lo que vamos es a hacer un aguardo nocturno a ese macareno de nuestras vigilias, su compañía es muy cómoda.

No podemos pasar por alto la caza del zorro en madriguera. El teckel fue creado para la caza sobre y bajo tierra, teniendo especial significado (por lo particular de su morfología) para esta última modalidad.

Sus cortas patas y cuerpo alargado facilitan que entren sin dificultad en las madrigueras y den con el cuco zorro, siendo su tenacidad la que hace romper al raposo dando oportunidad de disparo al cazador.

 

 

En definitiva, si tuviese que poner un solo calificativo al teckel, este sería, sin duda alguna, versátil. Esta raza nos hará disfrutar como niños de su compañía en la caza y en casa, adaptándose a cada miembro de la familia, porque los teckels son hogareños y cariñosos en casa, y de gran coraje y valentía en la caza: compañero insustituible para cualquier modalidad, nos hará disfrutar de su buen cazar.

 

 FOTOS DE CAZA

 

 Aprovechando la caza

 

 

 

 

 

Minie con los cochinos

 

Con pata de ciervo

 

 

 

 

 

Serton

 

Tecla

 

Tecla y guarros

 

En madriguera

 

Katerina

 

 

Kent

 

 

 

Zira

 

 

José Antonio y Sali. 

 

teckelfuentefria@yahoo.es